ASPECTOS ESPECÍFICOS DE LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL EN CARDIOLOGÍA
Dr. D. IGNACIO SAINZ HIDALGO Hospital Valme
Sevilla
La disfunción eréctil (DE), en los cardiópatas
es muy frecuente tras el infarto agudo de miocardio (IAM).
La causa de DE es variable en los sujetos. En los pacientes afectos de cardiopatías
se entre cruzan causas orgánicas provenientes de su aterosclerosis, que es
un problema de salud generalizado que además de las coronarias afecta a las
arterias que riegan los órganos sexuales, con causas psíquicas, como el miedo
a desencadenar un nuevo IAM con el coito o ansiedad por la situación postinfarto.
La incidencia de DE tras un infarto se sitúa entre el 38 y el 78%. Los fármacos
que el paciente cardiópata toma también pueden ser causa de DE. Entre los
más conocidos y en orden decreciente de importancia están: betabloqueantes,
diuréticos, digoxina, hipolipemiantes.
VALORACION DEL CARDIOPATA CON DISFUNCION ERECTIL
Para tratar adecuadamente la DE en un paciente
con cardiopatía es necesaria una valoración cuidadosa de su capacidad funcional
(CF) debido a que la actividad sexual puede comportar un riesgo en los enfermos
cardiovasculares y en las personas con factores de riesgo coronario por el
esfuerzo físico que conlleva. Se conoce que los requerimientos energéticos
de un coito no son altos, situándose entre 3,7 METS en la fase preorgásmica
y 5 METS en el orgasmo 1,2. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las circunstancias
ambientales pueden variar esta cifra. Para algunos autores, los gastos energéticos
de una tarea dada pueden aumentar hasta un 35% según las circunstancias ambientales3.
Así pues, temperaturas extremas, ansiedad o miedo, consumo de alcohol, comidas
copiosas o relaciones extramaritales aumentan el gasto energético. En un estudio
japonés en el que se investigaron 5.559 muertes súbitas, 34 tuvieron lugar
en relación con el coito. De ellas, 27 eran precedidas de gran consumo de
alcohol, comidas copiosas o relaciones extramaritales, factores que habitualmente
hacen que aumenten las necesidades energéticas 4.
En síntesis, los gastos energéticos tras la actividad sexual no superan los
necesarios para andar 1 Km en 15 minutos (similar al gasto energético durante
la fase preorgásmica) y subir después a un segundo piso por la escalera en
10 segundos (fase orgásmica), estando entre 3,5 y 5 METS.
Por todo ello, una CF alcanzada en el test
de esfuerzo de 6 METS da un margen suficiente de seguridad 5.
Por lo tanto, el estudio del paciente cardiópata
con DE debe incluir la valoración de la capacidad funcional de su cardiopatía,
además de los tests habituales en la DE 5.
PAUTAS DE ACTUACIÓN EN EL CARDIOPATA CON DISFUNCION
ERECTIL
Historia clínica
En primer lugar valoraremos la historia clínica y los
informes cardiológicos o pruebas que el paciente aporta al objeto de lograr
un mejor control o modificación de sus factores de riesgo y/o hábitos nocivos.
3. El tipo de cardiopatía y su grado funcional, bien
en la clasificación de la NYHA o medida en METS, nos permitirá clasificar
al paciente de acuerda al riesgo que comporta la actividad sexual.
Clase funcional de la NYHA para el fallo cardíaco
Clase I. Paciente con enfermedad cardíaca sin limitaciones
por disnea en su actividad habitual, sólo síntomas a un nivel muy alto de
esfuerzo.
Clase II. Ligera limitación de su actividad habitual, pero
que no impide su vida normal.
Clase III. Limítación en sus tareas diarias habituales. Al
primer piso de escalera presentan disnea.
Clase IV Disnea de reposo.
Clasificación de la angina por la Canadian Cardiology
Society
Clase I. Ángor a actividad muy intensa
no habitual.
Clase II. Vida habitual sin ángor
Dolor a actividad superior a la normal.
Clase III. Angina con la actividad
normal.
Clase IV Angina de reposo.
4. Valorar los resultados de estudios de función ventricular
realizados al paciente con antelación (ecocardiografía o medicina nuclear).
5. Valorar la sustitución de los fármacos
que el paciente toma y que pueden ser causa de DE: betabloqueantes, diuréticos,
digoxina, hipolipemiantes, por otros con menos efectos sobre la esfera sexual.
Algunos interaccionan con el citrato de sildenafilo, como los nitritos, por
lo que está formalmente contraindicada su asociación. En este caso valorar
la posibilidad de suprimir o sustituir los nitritos.
Exploración física
Complementando la exploración física detallada
en el documento troncal, son esenciales los datos de la exploración cardiovascular
con atención a soplos cardíacos y pulsos a nivel de las piernas, así mismo
soplos carotídeos. Datos de fallo cardíaco con crepitantes o congestión hepática
y edemas.
Ergometría en la valoración del cardiópata
Como hemos dicho, la práctica del coito es
asimilable a un ejercicio físico. Por ello, el test de esfuerzo convencional
(en nuestro país el más extendido es el Protocolo de Bruce) nos informará
de la capacidad funcional del paciente. Es un protocolo de 6 estadios con
cambios en la pendiente y la velocidad de la cinta. Al finalizar cada estadio
el paciente ha realizado un esfuerzo con una capacidad funcional medible por
el consumo de oxígeno por espirometría o deducida del nivel de esfuerzo (Tabla
1). Como norma general, un paciente que termine los dos primeros estadios
del Bruce (son seis estadios en total) tiene una capacidad mayor de 7 METS,
lo que permite un gasto energético suficiente para un coito.
Tabla 1. ESTADIOS
DE BRUCE CON METS
Estadio
Velocidad Tapiz
(Milllh)
Pendiente
(%)
Tiempo
(Min)
V02 max.
(METS)
1
1,7
10
3
5
2
2,5
12
3
7
3
3,4
14
3
10
4
4,2
16
3
14
5
5,0
18
3
16
6
5,5
20
3
20
Existe una variación del protocolo llamada
Bruce modificado. Se utiliza en pacientes muy incapacitados. En ella hay dos
estadios iniciales, un estadio 0 y otro estadio intermedio al 1. En el 0 no
se inclina la cinta, es decir su pendiente es 0, y en el intermedio se inclina
sólo un 5%, que corresponderían con METS de 2 y 3,5?4 respectivamente. Una
capacidad funcional mayor de 7 METS se consigue al superar el cuarto estadio
del Bruce modificado.
CICLOERGOMETRO Y ERGOMETRIA DE BRAZOS
En caso de no emplear el tapiz por carencia
de él o por discapacidades para la marcha es posible realizar una cicloergometría.
Los protocolos son variables y se puede realizar ergometría de brazos y de
piernas con una adaptación especial del cicloergómetro. Los METS se calculan
para miembros superiores y miembros inferiores. El trabajo de brazos comprende
una menor masa muscular y mayor dificultad para el ejercicio, por lo que conlleva
un mayor consumo energético.
De manera distinta a lo ocurrido en la cinta,
en la cicloergometría el sujeto no tiene que cargar con su propio peso. Sujetos
de mayor peso
Tabla 2.
CICLOERGOMETRÍA Y ERGOMETRÍA DE BRAZOS
Estadio 2 Min. Watts
METS Mi*
METS MS**
1
25
1,8
3,2
2
52
3,6
4,6
3
70
4,4
5,7
4
87
5,3
6,8
5
105
6,1
7,9
6
122
7,0
9,1
7
140
7,9
10,2
8
157
8,7
11,3
9
175
9,6
12,5
Protocolo calculado para sujetos de 70 Kg a
70 RPM. Los Watts se prescriben en la bicicleta ergométrica. Los METS se calculan
para miembros superiores (MS)** y miembros inferiores (MI)*. El trabajo de
brazos comprende una menor masa muscular y mayor dificultad para el ejercicio,
por lo que 25 W representan un 30% más de consumo energético, que se encuentra
calculado en la tabla **.
tienen mayor masa muscular para un trabajo
requerido y les resulta más fácil realizar ese esfuerzo. Se le exige al sujeto
que mantenga una frecuencia de pedaleo, que puede ser 50 ó 70 revoluciones
por minuto (RPM). Los estadios pueden ser de 2 ó 3 minutos. El más aplicado
es el referido en la Tabla 2.
La relación entre los METS de la cinta y los
de la cicloergometría se tienen que convertir por la fórmula:
METS de cinta = 0,98 (METS de cicloergometría) + 1,85
Cuando utilizamos el protocolo para calcular
la frecuencia máxima tendremos en cuenta que ésta es menor en 7?10 latidos
por minuto para la cicloergometría de brazos de la calculada por la fórmula
habitual de 220?edad 9.
Valoración de la Fracción de Eyección
La función ventricular permite estudiar
la capacidad contráctil del corazón como bomba. Se determina habitualmente
por ecocardiografía midiendo el área telediastólica y telesistólica del ventrículo
izquierdo.
Se divide en:
Normal: cifras mayores del 55%
Ligeramente deprimida: cifras entre
40?55%
Moderadamente deprimida: cifras entre
el 30?40%
Severamente deprimida: cifras menores
del 30%
Los pacientes con depresión ventricular
moderada y severa se encuentran en especial riesgo de complicaciones en relación
con la actividad sexual.
RIESGO CARDIOVASCULAR ASOCIADO A LA ACTIVIDAD SEXUAL.
El riesgo cardiovascular de tratar la DE en
un paciente cardiópata se deriva de la actividad sexual y es debido a la sobrecarga
física que ésta conlleva. Por ello, es importante poder determinar para cada
paciente si la actividad coital representa un riesgo cardiovascular bajo,
moderado o severo, antes de aconsejar una actividad sexual y de tratar la
DE (ver a continuación la clasificación del riesgo según el consenso de Pricenton)1.
El tratamiento de la DE con terapia oral con sildenafilo (y sin tratamiento
concomitante con nitritos) no implica un riesgo cardiovascular añadido. Los
estudios experimentales realizados demuestran que no produce efectos ca rdiovasculares
negativos en humanos sanos ni en aquellos afectos de cardiopatías6. Los ratios
estandarizados de mortalidad cardiovascular no son distintos entre los pacientes
que toman sildenafilo de los correspondientes a la poblacion general5,6,8,12.
RECOMENDACIONES EN EL MANEJO DEL PACIENTE SEGUN RIESGO
CARDIOVASCULAR
Una vez obtenidos los datos reseñados en la
historia clínica, podemos pasar a clasificar los pacientes en varios grupos
en los que la actividad coital representa un mayor o menor riesgo cardiovascular.
Este riesgo es independiente del tratamiento de la DE y debe informarse al
paciente del riesgo que en su caso el coito comporta.
Consenso de Princeton, 2000
Clasificación del riesgo cardiovascular asociado a actividad
sexual'
1. Bajo riesgo. Manejo en Atención Primaria
• Asintomáticos con menos de 3 factores de riesgo cardiovascular
para EAC.
• HTA controlada.
• Ángor estable grado I.
• Revascularización coronaria completa.
• Enfermedad valvular grado ligero.
• Insuficiencia cardíaca grado I NYHA. Revisiones cada 6 meses?1 año. No contraindica
la actividad sexual y por tanto es susceptible de recibir tratamiento para
la DE.
2. Riesgo intermedio. Manejo en Atención Primaria con pruebas
de especialista o por este último
• Tres o más factores de riesgo cardiovascular para ECV excluyendo
el género.
• Ángor estable grado II?III.
• IAM reciente: más de 2 semanas y menos de 6 semanas.
• Insuficiencia cardíaca grado II.
• Secuela no cardíaca de arterosclerosis: AVC o arteriopatía periférica. Reestratíficar
según un test de esfuerzo en bajo o alto riesgo. Revisiones semestrales.
3. Alto riesgo. Remitirlo a Atención Especializada para valoración
• Ángor refractario o inestable .
• HTA no controlada.
• Insuficiencia cardíaca grado III?IV.
• IAM en las dos primeras semanas o AVC.
• Arritmias de alto riesgo.
• Miocardiopatía hipertrófica.
• Valvulopatía moderada o severa.
El tratamiento de la DE debe ser diferido
hasta la estabilización del paciente.
PROPUESTA TERAPEUTICA Y CRITERIOS DE DERIVACION
El médico o cardiólogo interesado establecerá
tratamientos de primera línea con fármacos por vía oral (ver documento troncal),
según las indicaciones reflejadas a continuación. De forma genérica procederá
a la derivación del paciente en los casos de fracaso de tratamientos de primera
línea, deseo de diagnóstico del paciente o existencia de motivos legales.
Si no está contraindicada la actividad sexual,
el tratamiento de elección de la DE en el paciente cardiópata es la terapia
oral con sildenafilo, excepto en aquellos casos en los que su uso esté contraindicado
(ver contraindicaciones y precauciones en documento troncal).
Según los estudios publicados, sildenafilo
alcanza una eficacia de un 70% en pacientes con cardiopatía isquémica y en
hipertensos. Además, ha demostrado ser un tratamiento eficaz y seguro en pacientes
tratados con diferentes y con múltiples fármacos antihipertensivos13?15, así
como en pacientes con enfermedad cardiovascular. La incidencia de efectos
adversos generales y cardiovasculares fue similar en pacientes con enfermedad
cardiovascular, cardiopatía isquémica incluida, tratados con sildenafilo frente
a placebo 15,16. Se está estudiando el posible efecto cardiovascular favorable
del sildenafilo por su capacidad vasodilatadora sobre arterias epicárdicas5,17.
Recomendaciones específicas para el tratamiento de
la DE en pacientes cardiópatas
1. Informar de las precauciones necesarias
para el coito en pacientes coronarios:
Al paciente se le puede indicar que no son
necesarias precauciones especiales ante el acto sexual. Aunque existen algunas
posturas para el coito que requieren de un menor esfuerzo físico, no hay
una recomendación especial en la actualidad, siendo la idónea la más cómoda
para la pareja. La posición hombre debajo?mujer arriba, supone menos esfuerzo
para el varón, así como a la inversa para la mujer. También puede ser recomendable
evitar ambientes con temperaturas extremas, ya que ello aumentaría el esfuerzo
requerido. Finalmente, no conviene realizar el coito tras un consumo excesivo
de alcohol o una comida muy copiosa, siendo preferible esperar unas 4 horas
tras estas circunstancias. Las caricias genitales y la masturbación requieren
menos capacidad física que el coito, por lo que no cambian las recomendaciones.
2. En el caso de pacientes en los que se plantee
un tratamiento con sildenafilo se discutirá con el paciente la contraindicación
de los nitrítos, dándole pautas de actuación para el caso en que tuviera un
episodio de ángor.
3. Si el paciente presenta dolor precordial
o un episodio de cardiopatía isquémica coincidiendo con el consumo de sildenafilo
en las últimas 24 h:
Por las interacciones conocidas entre el sildenafilo
y los nitratos se puede producir hipotensión severa tras la toma de ambos
fármacos, por lo que está contraindicada su administración simultánea. En
caso de ángor en esta situación:
Se deberá intentar control con otros fármacos
como betabloqueantes o calcioantagonistas orales o intravenosos si fuera necesario
(propranolol, atenolol o diltiazem i.v.) con monitorización habitual.
Si inadvertidamente se ha dado nitritos en
las siguientes 24 h tras el sildenafilo, se debe de disponer de medios de
tratamiento intravenoso enérgico con fluidos, alfaagonistas adrenérgicos,
preferentemente fenilefrina (neo?sinefrina) o norepinefrina. Si se ha producido
hipotensión, colocar el paciente en Trendelenburg, utilizar fluidos y fenilefrina.
Balón de contrapulsación si lo requiriera".
El tratamiento del IAM en el paciente con consumo
reciente de sildenafilo, debe ser el habitual, exceptuando la toma de nitratos.
El dolor precordiá¡ se podrá tratar con analgésicos narcóticos, betabloqueantes
o analgésicos, AAS, trombolíticos, angioplastia o anticoagulantes como es
habitual'.
4. En los pacientes que presenten una capacidad
funcional inferior a 6 METS medida en test de esfuerzo se debería desaconsejar
la realización de actividad sexual. Pueden ser incluidos en un programa
de ejercicio con rehabilitación cardíaca con la finalidad de mejorar su CF.
Generalmente, van a estar en tratamiento con nitritos. Si van a realizar un
tratamiento con sildenafilo, se puede valorar con los pacientes la posibilidad
de sustituir nitritos por otros fármacos para aumentar su umbral de isquemia,
cambiándolos a amlodipino u otro similar sin efectos sobre la disfunción sexual.
1. DeBusk R, Dorry Y, Goldstein I, Jackson G, Kaul S, Kimmel
SE et al. Management of Sexual Dysfunction in Patients With Cardiovascular
Disease: Recommendations of the Princeton Consensus Panel. Am J Cardiol 2000;86(2):175?181.
2. Maroto Montero JM, Pablo Zarzosa C. La Sexualidad en el Cardiópata. Clínica
Cardiovascular. 1999;17(1):1?17.
3. McArdle W, Katch F, Katch V. Enviromental Factors and Exercise. En: Mcardle
W, Katch F, Katch V. Essentials of Exercise Physiology. Lea & Febiger.
Philadelphia 1994. p. 423?448.
4. Stein RA. Cardiovascular Response to Sexual Activity. Am J Cardiol 2000;86(2A):27F?29F.
5. Taylor HA Jr. Sexual activity and the cardiovascular patient: Guidelines.
Am J Cardiol 1999;84:6N?10N.
6. Herrman HC, Chang G, Klugherz BD, Mahoney P. Hemodynamic effects of Sildenafd
in men with severe coronary artery disease. N Engl J Med 2000;342(22):1622?1626.
7. Kimmel SE. Sex and miocardial infarotion : an epidemiologíc perspective.
Am J Cardiol 2000;86(2A):10F13F
8. Shakir SA, Wilton LW, Boshier A, layton D, Heeley E. Cardiovascular events
in users of sildenafil: resutts from first phase of prescriptíon event monitoring
in England. BMJ 2001;3228: 651 X52.
9. Graves JE, Pollock ML. Pruebas bajo ejercicio en Rehabilitación Cardíaca.
En: 0rawford MH, Fletcher GF Estudios ergométricos y Rehabilitación Cardíaca.
Clínicas Cardiológicas de Norteamérica. Nueva Editorial Interamericana S.A..
Mexico 1993. p.274?276.
10. Kloner RA, Zusman RM. Cardiovacular effects of Sildenafil citrate and
recomendations for its use. Am J Cardiol 1999;84:11 N?1 7N.
11. Cheitlin MD, Hutter AM, Brindis RG, Ganz P, Kaul S, Russell RO, Zusman
RM. ACC/AHA expert consensus document. Use of Sildenafil (Viagra) in patients
with cardiovascular disease. American College of Cardiology/Amercian HeartAssociation.
J Am Col¡ Cardiol 1999;33(1):273?282.
12. Míttleman, M. A. et al. Incidence of Myocardial Infaretion and Death in
53 Trial of Vagra (Sildenafil Citrate). J Am Col Cardiol 2000;35:302 A.
13. Conti CR, Pepine CJ, Sweeney M. eficacy and safety of sildenfil citrate
in the treatment of erectile dysfunction in patients with ischemic heart disease.
Am J Cardiol 1999;83:290?340.
14. Olsson AM, Persson CA . Effcacy and safety of sildenafil citrate for the
Ueatment of erectile dysfunction in men in cardiovascular disease. Int J Clin
Pract 2001;55(3):171?176.
15. Kloner RA, Brown M, Prisant LM, Collíns M. Effect of sildenafil in patients
with erectile dysfunction taking antihypertensive therapy. Sildenafil Study
Group. Am J Hypertens 2001;14(1):70?73.
16. Sadovsky R, Millar T, Moskowitz M, Hackett G. Three?year update of sildenafil
citrate (viagra) efficacy and safety. Int J Clin Pract 2001;55(2):115?128.
17. Hallcox PJ, Nour KA, Sharma A, gafos G, Quyyumi AA. Sildenafil and human
coronary Vascular functíon. Circulation 2000;102,18(supl II):245.