M.A.Rubio Alonso, R. De Miguel, J Rodríguez-Roda,
A. Jiménez, JL Hernández, J Álvarez. M Méndez, E
Selva. Servicio de Cirugía Cardiaca y Cardiología.
Hospital Central de la Defensa. Madrid.
INTRODUCCIÓN
La extracción de electrodos endocavitarios
está indicada en los siguientes casos: infección local, disfunción
del electrodo y sepsis1,2. En las infecciones de los marca pasos se pueden afectar
sólo a la bolsa subcutánea donde va alojado el generador y los
electrodos o bien puede asociarse con bacteriemia que puede acompañarse
de endocarditis. Las disfunciones de los electrodos son la rotura del aislante
y la fractura del conductor.
Los sistemas de extracción de cables
más utilizados son las guías extractoras, los sistemas de lazo3
y el láser.
CASO CLÍNICO
Paciente de 50 años de edad, que tras
una miocarditis viral a los 18 años se desencadenó un bloqueo
aurículo-ventricular completo persistente y sintomático, el cual
obligó en 1974 a la necesidad de un implante de un marca pasos VVI, por
cefálica derecha, siendo necesario unos meses después la recolocación
del cable por dislocación del mismo. En 1977, se comprobaron signos de
disfunción del marca pasos y un decúbito en la bolsa del marca
pasos, por lo cual se decidió explantar todo el sistema y realizar un
nuevo implante por vía epicárdica con catéter sin sutura
mediante toracotomía anterior izquierda en ventrículo derecho.
En 1982 se observaron signos de agotamiento del generador procediéndose
al recambio. En 1991 se implantó un marca pasos DDD por vía subclavia
izquierda para mantener la sincronía aurículo-ventricular ya que
la paciente tenía buen ritmo sinusal. En el año 2000, se objetivan
signos de disfunción del sistema de estimulación, existiendo pérdida
de captura en ambas cámaras a valores máximos. La paciente fue
intervenida explantándose el generador, abandonando los electrodos y
colocando dos nuevos por la misma vía. La paciente permaneció
asintomática durante un año, tras el cual presentó repetidos
síncopes, se evidenció que nuevamente había fallos de detección
y estimulación en ambas cámaras en el sistema nuevo implantado.
Reintervenimos a la paciente procediendo a
la extracción de los cuatro electrodos, mediante guías extractoras
de Cook y se implantaron dos nuevos por vía subclavia izquierda.
Se consiguió extracción completa
de los cuatro electrodos y se implantó un nuevo generador Vitatron Prevent
920 con electrodos Vitatron Excelence IMD49B.
Figura 1. Radiografía
de tórax. Electrodo epicárdico y los cuatro cables endocavitarios,dos
en aurícula derecha y otros dos en ventrículo derecho, dos electrodos
abandonados,y otros dos conectados al generador.
GUÍAS EXTRACTORAS, DESCRIPCIÓN Y MANEJO
En el caso clínico que nos ocupa se
emplearon cuatro guías extractoras Liberator Universal Locking Stylet
– LR- OFA O1- (figura 2).
Figura 2. Guía extractora
Liberator Universal Locking Stylet.
La principal ventaja de este sistema es de
disponer de una guía universal, que es compatible con cualquier tipo
de electrodo. Esta guía dispone en su porción distal de una especie
de ancla que permite de una forma directa la fijación a la porción
distal del cable. Este ancla viene plegada sobre la guía, lo cual permite
su fácil introducción en el ánima del cable y su posterior
avance a su través.
Una vez que se ha avanzado la guía hasta
el final del cable, se procede a su apertura. La guía tiene un sistema
tirador y un pestillo (figura 3) que impide el despliegue del
ancla durante su introducción y progreso a través del cable.
Figura 3. Detalle de la porción
proximal de la guía. La flecha muestra el sentido para abrir el ancla
que está en la porción distal.
El pestillo consiste en una sutura que sujeta
al tirador. El tirador está compuesto de dos partes, una proximal que
sujeta el ancla y una distal que lo despliega al cortar la sutura.
El control se realiza bajo escopia y con monitorización
del paciente. Se debe de realizar una disección completa de los electrodos,
eliminando el tejido fibroso que existe alrededor del cable. Nunca se debe de
traccionar del cable sin haber disecado completamente ese tejido que existe
alrededor del mismo, llegando a la proximidad de la vena subclavia, sino se
hace así puede elongarse, deformarse o romperse, además es muy
difícil la progresión de la guía extractora por su interior.
En los casos de fibrosis intensa en la zona
de entrada en la vena subclavia, está indicado el uso de vainas dilatadoras
(una interna y otra externa) que son utilizadas para disecar las adherencias
intravasculares.(figura 4)
Figura 4. Esquema del uso
de las vainas de dilatación y disección.
PROCEDIMIENTO
En el quirófano, con la paciente perfectamente
monitorizada, realizamos un examen de la programación del marca pasos,
que dada la disfunción existente estaba a máximo voltaje tanto
auricular como ventricular. Procedimos a bajar la frecuencia del marca pasos
para intentar obtener el ritmo propio del corazón, maniobra ésta
que nos permitirá actuar con mayor seguridad, la paciente en este caso
presentaba un bloqueo auriculo ventricular completo con una frecuencia auricular
de 65 lpm, y una frecuencia ventricular de 40 lpm..
Ante cualquier procedimiento de explante de
electrodos hay que tener asegurada la estimulación ventricular en todo
momento, en el caso de recambio de sistema con implante contralateral se debe
de tener la preocupación de implantar previamente un marca pasos transitorio.
En el caso de esta paciente no fue necesario ya que el abordaje quirúrgico
fue por el mismo lugar donde estaban los electrodos previos. Bajo anestesia
local y sedación y siguiendo la premisa anterior, lo primero que realizamos
fue la punción doble de la vena subclavia izquierda para la introducción
de los nuevos electrodos, a continuación procedimos a implantar el electrodo
ventricular definitivo, para, como ya hemos explicado antes, asegurarnos la
estimulación ventricular en caso de asistolia en los momentos de tracción
de los electrodos. Enclavamos únicamente el electrodo ventricular y dejamos
el enclave del auricular para después del explante de los electrodos
previos. Todo el procedimiento se realizó bajo un estricto control escópico,
tanto del enclave de los nuevos electrodos como del explante de los otros.
Una vez que teníamos enclavado el electrodo
ventricular, y los umbrales de estimulación y detección eran correctos,
empezamos la disección de los cuatro electrodos, todos ellos fueron disecados
hasta las proximidades de la vena subclavia, vimos que había una intensa
fibrosis alrededor de todos ellos, provocada no sólo por su presencia
sino por todas las manipulaciones a la que había sido sometida la paciente.
Una vez que teníamos disecados los electrodos e identificados perfectamente
en qué cámara y la posición de cada uno, nos preparamos
para su extracción. El orden que se eligió fue extraer primero
los dos electrodos más recientes que fueron los implantados en el año
2000, para ello se utilizaron dos guías extractoras (Liberator OFA-01),
esta extracción no resultó dificultosa, debido a que la longevidad
de los electrodos no era grande y la fibrosis sobre el endocardio era laxa.
Posteriormente extrajimos los electrodos más antiguos, igualmente utilizamos
otras dos guías extractoras de las mismas características. Esta
extracción resultó más dificultosa que la de los anteriores
debido a la existencia de una mayor fibrosis sobre la punta del electrodo en
el lugar del enclavamiento del electrodo tanto auricular como ventricular. Primero
extrajimos el electrodo ventricular y posteriormente el auricular. La extracción
en todos los casos fue completa. Por último procedimos a enclavar el
electrodo auricular. Se volvió a comprobar mediante escopia que no habían
restos de electrodos en el interior del sistema venoso y del corazón.
No hubo complicaciones, estando la paciente hemodinámicamente estable
en todo momento. Los datos del implante fueron 0.6V y 0.5V de umbral auricular
y ventricular, 4.3 mV y 7.3 mV de detección auricular y ventricular y
545 Ohm y 695 Ohm de impedancia auricular y ventricular.
En la figura 5 podemos
observar la nueva disposición de los nuevos electrodos y la eliminación
integra de los anteriores.
Figura 5. Finalización
del procedimiento, extracción completa de los cuatro electrodos y la
disposición de los dos nuevos.
El tiempo empleado en la cirugía fue
de dos horas y quince minutos aproximadamente.
Una vez terminado el procedimiento, aún
en quirófano, se volvieron a medir umbrales, siendo éstos iguales
a los anteriores, y se reprogramó el marca pasos.
La paciente pasó a continuación
a la Unidad de Reanimación Postanestésica donde estuvo monitorizada
durante dos horas no existiendo incidencias.
Dada su estabilidad hemodinámica y clínica,
fue trasladada a nuestro servicio, donde estuvo en reposo absoluto durante 24
horas. La tarde de la intervención se la realizó una tira de ritmo
mostrando ritmo auricular y ventricular mediado por marca pasos a 70 lpm.
Al día siguiente se la realizó
una radiografía de tórax postero-anterior en la que se identificaban
los electrodos, no habiendo sufrido dislocación con respecto a su posición
inicial.
A las 48 horas se la realizó un control
de marca pasos, los datos obtenidos fueron los siguientes: Frecuencia magnética:100
lpm, umbral auricular: 1V a 0.4 ms. de duración de impulso, umbral ventricular:0.45V
a 0.4 ms de duración de impulso, detección auricular:4.0 mV ,detección
ventricular:12.0 mV.
Se reprogramó el marca pasos adecuadamente
a raíz de estos datos y se dio de alta a la paciente a las 48 horas del
procedimiento.
Se volvió a citar a dicha paciente a
nuestra consulta de marca pasos a los seis meses, los umbrales de detección
fueron similares y los umbrales de estimulación fueron 0.45V auricular
y 0.25V ventricular, con una duración de impulso de 0.4 ms. La paciente
ha estado asintomática durante todo este tiempo.
CONCLUSIONES
La utilización de esta técnica
para la extracción de electrodos se ha convertido en la primera elección
en nuestro centro por ser la más segura y eficaz.
Todos los procedimientos realizados hasta la
fecha se han llevado a cabo sin complicaciones.
Este procedimiento puede ser un método
alternativo a otros como son los que emplean la radiofrecuencia o el láser4,5,6.
El uso de este tipo de guías ha posibilitado
que el abandono de cables disfuncionantes en el interior del corazón
haya disminuido en gran medida7.
BIBLIOGRAFÍA
1 Love CJ, Wilford BL, Byrd CL. Recomendations
for extraction of chronically implanted transvenous pacing and desfrillator
leads: indications facilities, training. PACE 2000;23:544-551.
2 Bird CL, Schwartz SJ, Hedin HN. Lead extraction;
indications and tecniques. Cardiol Clin 1992;4:735-748.
3 Klung D, Jarwe M. Pacemaker lead extraction
with the neddle´eye snare for countertraction via femoral approach. PACE
2002;25:1023-1028.
4 Wilfor BL, Byrd CL, Love CJ. Pacemaker lead
extraction with the laser sheath:results of the pacing lead extraction with
the excimer sheats (PLEXES) trial. J Am Cardiol. 1999;33:1671-1676.
5 Costa R, Martinelli F. Laser assisted extraction
of pacemaker and implantable desfribilator leads. Arq Bras Cardiol.2001;77:235-242.
6 Byrd CL. Advances in device lead extraction.
Curr Cardiol Rep. 2001;3:324.
7 Bohm A, Pinter A. Complications due to abandoned
noninfected pacemaker leads. PACE 2001;12:1721-1724.